Enfermedades de la columna vertebral: principales problemas y patologías


Cuando hablamos de enfermedades de la columna vertebral, en realidad estamos agrupando problemas muy diferentes. Algunos afectan a los discos intervertebrales, otros al canal vertebral, a las articulaciones, a las vértebras o a las estructuras nerviosas que salen de la columna.


Además, los síntomas no siempre permiten saber a primera vista qué está ocurriendo. Un dolor lumbar, una ciática, una sensación de hormigueo o una pérdida de fuerza pueden aparecer por causas distintas.


Por eso, en Biziondo preferimos partir de un diagnóstico adecuado antes de hablar de tratamientos. Saber qué estructura está afectada y cuál es el origen de los síntomas es fundamental para valorar correctamente cada caso.

Hernia discal

Una hernia discal aparece cuando parte del contenido de un disco intervertebral se desplaza y puede llegar a irritar o comprimir estructuras nerviosas próximas.


Dependiendo de su localización y de las estructuras afectadas, puede provocar dolor localizado, dolor irradiado hacia una extremidad, hormigueo, alteraciones de sensibilidad o pérdida de fuerza.


No todas las hernias producen los mismos síntomas ni requieren el mismo tratamiento. Su valoración debe realizarse teniendo en cuenta tanto las pruebas de imagen como los síntomas y la exploración del paciente.

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Estenosis de canal

La estenosis de canal consiste en un estrechamiento del espacio disponible dentro del canal vertebral o en determinadas zonas por las que pasan las estructuras nerviosas.


Puede aparecer en diferentes partes de la columna, aunque es especialmente frecuente a nivel lumbar y cervical.

Cuando ese estrechamiento afecta a los nervios, pueden aparecer síntomas como dolor, sensación de pesadez, hormigueo, debilidad o dificultad para caminar durante determinadas distancias.


La intensidad de la estenosis observada en una prueba de imagen no siempre coincide exactamente con la intensidad de los síntomas, por lo que es importante valorar cada caso de manera individual.


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Discopatía degenerativa

La discopatía degenerativa hace referencia a los cambios que pueden producirse con el tiempo en uno o varios discos intervertebrales.


Los discos actúan como elementos de amortiguación entre las vértebras. Cuando pierden hidratación, altura o capacidad para distribuir correctamente las cargas pueden aparecer cambios que, en algunos pacientes, se relacionan con dolor y limitaciones funcionales.


Sin embargo, encontrar signos de degeneración discal en una prueba de imagen no significa necesariamente que esos cambios sean los responsables de todos los síntomas. De nuevo, relacionar las imágenes con la clínica resulta fundamental.

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Espondilolistesis

La espondilolistesis se produce cuando una vértebra se desplaza respecto a la vértebra situada debajo.

Existen diferentes tipos y grados de desplazamiento, y sus consecuencias pueden variar considerablemente de una persona a otra.


En algunos casos apenas produce síntomas, mientras que en otros puede asociarse a dolor lumbar, molestias en las piernas o síntomas relacionados con la compresión de estructuras nerviosas.


El diagnóstico permite determinar el grado de desplazamiento, valorar la estabilidad de la columna y estudiar si existe afectación nerviosa asociada.

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Escoliosis

a escoliosis es una deformidad de la columna caracterizada por una curvatura anormal que debe valorarse en tres dimensiones.


Puede aparecer en diferentes momentos de la vida y sus características son muy variables. No todas las escoliosis evolucionan del mismo modo ni tienen las mismas repercusiones.


La valoración de la curva, su localización, el grado de deformidad, la edad del paciente y la presencia o ausencia de síntomas permiten establecer qué seguimiento o tratamiento puede resultar adecuado.

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Ciática

La ciática es uno de los términos que más utilizan los pacientes cuando aparece dolor que se extiende desde la región lumbar o glútea hacia la pierna.


Conviene tener en cuenta que la ciática no identifica por sí sola una única enfermedad. Estos síntomas pueden aparecer cuando existe irritación o compresión de alguna de las raíces nerviosas que participan en la formación del nervio ciático.


Una hernia discal, una estenosis u otros problemas de columna pueden estar detrás de estos síntomas. Por eso, conocer que existe “ciática” es solo el principio: lo importante es determinar qué la está causando.

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Artrosis vertebral y problemas de las articulaciones facetarias

Las articulaciones posteriores de las vértebras, conocidas como articulaciones facetarias, también pueden sufrir cambios degenerativos.


Estos cambios pueden relacionarse con rigidez, dolor localizado y molestias que varían según determinadas posiciones o movimientos.


Al igual que ocurre con otras alteraciones degenerativas, su presencia en una radiografía, TAC o resonancia debe interpretarse junto con la exploración y los síntomas del paciente.

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Otros problemas de columna

La columna vertebral puede verse afectada por otras patologías estructurales, degenerativas, traumáticas o neurológicas.


Por eso, cuando los síntomas persisten o afectan de forma importante a la actividad cotidiana, es recomendable identificar primero cuál es el problema concreto antes de asumir que cualquier dolor de espalda tiene el mismo origen.


Desde esta página puedes acceder a las diferentes patologías de columna que valoramos y tratamos en Biziondo.

Síntomas relacionados con problemas de columna

Una de las dificultades de las enfermedades de columna es que problemas diferentes pueden provocar síntomas parecidos.


El dolor es probablemente el más conocido, pero no es el único.

Entre los síntomas que pueden aparecer encontramos:


  • Dolor lumbar o lumbalgia
  • Dolor cervical
  • Dolor que se extiende hacia un brazo o una pierna
  • Ciática
  • Hormigueo o sensación de adormecimiento
  • Alteraciones de sensibilidad
  • Pérdida de fuerza
  • Sensación de pesadez en las piernas
  • Dificultad para caminar determinadas distancias
  • Molestias que aparecen o empeoran con determinadas posturas o movimientos

Esto no significa que la presencia de uno de estos síntomas permita saber automáticamente qué enfermedad existe.


Por ejemplo, dos personas pueden acudir con dolor que baja por la pierna y presentar causas diferentes. Del mismo modo, una alteración visible en una resonancia puede no ser necesariamente la responsable de todas las molestias que presenta el paciente.


En nuestra experiencia, una de las claves está precisamente en no confundir el síntoma con el diagnóstico. El síntoma nos da información y nos ayuda a orientar el estudio, pero después hay que determinar cuál es su origen.

¿Cómo se diagnostican los problemas de columna?

Valoración clínica y exploración

La historia clínica y la exploración permiten orientar el origen del problema y decidir qué información adicional necesitamos. No es lo mismo un dolor localizado en la región lumbar que un dolor acompañado de pérdida de fuerza o alteraciones de sensibilidad. Tampoco tiene el mismo significado un dolor ocasional que un cuadro progresivo que limita cada vez más la actividad.


Toda esa información ayuda a interpretar correctamente las pruebas posteriores.

Pruebas de imagen y otras pruebas diagnósticas

La radiografía permite estudiar determinadas características de la estructura ósea y la alineación de la columna.


La resonancia magnética ofrece información muy detallada sobre discos, canal vertebral, médula y estructuras nerviosas, entre otros tejidos.


El TAC o tomografía computarizada puede aportar información especialmente útil sobre las estructuras óseas y determinados cambios anatómicos.

En algunos pacientes pueden ser necesarias otras pruebas complementarias.

La prueba adecuada depende de lo que estemos intentando confirmar o descartar.


 No se trata simplemente de realizar muchas pruebas, sino de solicitar aquellas que realmente puedan ayudar a entender el problema.

¿Por qué es importante identificar correctamente la causa?


Porque dolor de espalda no es un diagnóstico.


Tampoco lo son expresiones frecuentes como “tengo un pinzamiento” o “tengo ciática”. Describen una sensación, un síntoma o una forma habitual de referirse al problema, pero detrás puede haber diferentes causas. Esto resulta especialmente importante cuando se plantea un tratamiento.


Una hernia discal, una estenosis de canal, una discopatía o una espondilolistesis no son el mismo problema y no tienen por qué tratarse de la misma manera.

Incluso dos pacientes con un diagnóstico aparentemente similar pueden presentar síntomas, grados de afectación y necesidades diferentes.


En Biziondo partimos de esta idea: antes de decidir qué tratamiento puede tener sentido, debemos intentar identificar con precisión qué está causando los síntomas. Eso implica relacionar tres elementos:

  1. Lo que siente y describe el paciente;
  2. Lo que encontramos durante la valoración y la exploración;
  3. Lo que muestran las pruebas diagnósticas.

Cuando esos elementos se estudian conjuntamente es posible entender mejor el problema y valorar las diferentes alternativas.

Tratamiento de las enfermedades de columna


No existe un único tratamiento válido para todos los problemas de columna vertebral.

La opción más adecuada depende de factores como la patología concreta, el grado de afectación, los síntomas, la evolución y las características de cada paciente. En determinados casos el abordaje puede ser conservador. En otros pueden valorarse técnicas intervencionistas y, cuando existe una indicación adecuada, opciones quirúrgicas.


Lo importante es evitar plantear el tratamiento de forma aislada del diagnóstico.

Una prueba de imagen por sí sola no debería decidir cómo tratar a una persona, del mismo modo que un síntoma aislado tampoco explica necesariamente todo el problema.


Por eso, las páginas específicas de cada patología que encontrarás en este hub profundizan en las alternativas que pueden valorarse en cada situación.

Especialistas en problemas de columna en Biziondo


En Biziondo valoramos diferentes patologías de columna vertebral, desde problemas discales y degenerativos hasta patologías que pueden afectar al canal vertebral o a las estructuras nerviosas.

Nuestro enfoque parte del diagnóstico.


Queremos saber qué está ocurriendo, qué estructuras pueden estar relacionadas con los síntomas y qué repercusión tiene el problema en la vida del paciente antes de plantear posibles tratamientos.


Si ya conoces tu diagnóstico, puedes acceder desde esta página directamente a la información específica sobre tu patología.

Si todavía no sabes exactamente qué problema tienes, una valoración especializada puede ayudar a determinar el origen de los síntomas y los siguientes pasos.

  • ¿Cuáles son las enfermedades más comunes de la columna?

    Entre los problemas de columna encontramos patologías como la hernia discal, la estenosis de canal, la discopatía degenerativa, la espondilolistesis, la escoliosis o los cambios degenerativos de las articulaciones vertebrales, entre otras.



    No todas afectan a las mismas estructuras ni producen los mismos síntomas.

  • ¿Cómo saber si tengo un problema en la columna?

    El dolor lumbar o cervical, la ciática, el hormigueo, el entumecimiento o determinadas pérdidas de fuerza pueden estar relacionados con problemas de columna, pero estos síntomas no permiten establecer por sí solos un diagnóstico.



    Una valoración clínica y, cuando estén indicadas, determinadas pruebas permiten estudiar cuál puede ser el origen.

  • ¿Qué síntomas puede producir una enfermedad de columna?

    Depende de la patología y de la zona afectada. Puede existir desde dolor localizado hasta síntomas que se extienden hacia brazos o piernas, alteraciones de sensibilidad, hormigueo o pérdida de fuerza.



    Algunas alteraciones también pueden existir sin producir síntomas relevantes.

  • ¿Cómo se diagnostica un problema de columna?

    El diagnóstico suele combinar la historia clínica, la exploración física y las pruebas complementarias que resulten necesarias.



    Radiografías, resonancia magnética o TAC pueden aportar información diferente y se solicitan según las características de cada caso.

  • ¿Todos los problemas de columna necesitan cirugía?

    No. La necesidad de tratamiento quirúrgico depende de la patología, los síntomas, su gravedad, la evolución y otros factores propios de cada paciente.



    Por eso es importante partir de un diagnóstico preciso y valorar individualmente las distintas opciones.